Durante la jornada,Federico Otermín junto a los intendentes Gastón Granados y Nicolás Mantegazza supervisaron los trabajos edilicios que se llevaron adelante en el museo, que no solo implicaron refacciones estructurales sino también una fuerte carga simbólica. “Son trabajos que además del enfoque edilicio, implican una connotación simbólica muy importante”, señalaron desde la comitiva.
La recorrida incluyó la biblioteca en la Sala Centenario y la histórica higuera, emblemas del lugar donde se formó Juan Domingo Perón. Cada espacio evoca los orígenes y los valores que marcaron la vida del tres veces presidente y que moldearon buena parte de la historia política argentina.
“En tiempos donde hay quienes buscan borrar la historia de nuestro movimiento y atacar a nuestros líderes, es fundamental preservar estos símbolos. Son nuestra identidad y nos dan fuerza para lo que viene”, sostuvo Otermín, en una clara señal política frente a los intentos de relativizar el legado peronista.